Tomate para el Acné

El tomate puede ayudar a remover el exceso de grasa en el rostro y es especialmente conveniente para las personas que poseen un cutis graso. El uso frecuente también ayuda a remover los puntos negros, minimiza los poros y blanquea y suaviza la piel. Sus propiedades antibacteriales también lo hacen un excelente remedio contra el acné.

Beneficios del Tomate para Combatir el Acné

Muchas personas utilizan tratamientos costosos e invasivos que sus cuerpos no pueden soportar en la lucha contra el acné, pero existe un remedio comprobado para este mal que se encuentra al alcance de tu mano: el tomate es una fruta capaz de hacer desaparecer los peores casos de acné y aun así, mucha gente no toma ventaja de este remedio natural que se ha usado durante muchos años.

Pero ¿por qué los tomates son tan buenos como tratamiento contra el acné? Los tomates tienen propiedades antioxidantes.  Seguramente has escuchado que los antioxidantes son algo muy bueno para la dieta de las personas, ya sea en forma de frutas o medicamentos, pero algunas veces las personas no tienen ninguna idea de porque los recomiendan.

En términos simples, los antioxidantes son esas moléculas que puedes encontrar en la naturaleza que se encargan de combatir a los radicales libres; un radical libre es una molécula inestable que rebota entre las células y las daña, en un intento de recuperar su estabilidad. Debido a sus propiedades antioxidantes, la aplicación tópica de los tomates puede detener el daño en la piel a nivel molecular.

Si tú o un amigo sufren de acné, deberían intentar usar algunas de estas mascarillas por al menos dos semanas antes de acudir a la farmacia o al consultorio de un doctor.

Mascarilla de Tomate para el Acné

Aunque el tomate se puede aplicar directamente sobre la piel, el uso de una mascarilla facial es la mejor opción para tratar incluso los brotes más fuertes. Por lo general, los resultados son apreciables durante la primera semana, si la aplicación se hace de manera consistente.

Ingredientes

1 tomate

1 mortero pequeño o en su defecto una cucharilla

Preparación

Toma un tomate y corta una “X” en la parte superior.

Coloca el tomate dentro de un recipiente con agua tibia por un minuto o dos, luego quítale la piel (la que debería salir con facilidad luego de haber lavado el tomate en agua tibia).

Saca por completo las semillas.

Toma la pulpa que queda y conviértela en pasta de tomate con el mortero o la cucharilla hasta que tenga una consistencia lo suficientemente suave.

Aplicación

Aplica la pasta resultante como cualquier otra mascarilla sobre todo tu rostro. Luego, deja que se endurezca sobre tu rostro y haga su magia, úsala por lo menos durante una hora. Finalmente, enjuaga tu rostro con abundante agua para removerla. Repite el tratamiento cada semana y deberías ver resultados en poco tiempo.

Mascarilla de Tomate y Aloe Vera

El tomate se puede combinar con las propiedades de otros ingredientes naturales para aumentar su efectividad. Uno de estos ingredientes es la planta Aloe Vera.

Esta planta ayuda a limpiar la piel y tonificarla al combinarla con las propiedades para combatir el acné del tomate. Las hojas frescas de la planta de aloe contienen un gel que es rico en nutrientes, enzimas activos, vitaminas, minerales y aminoácidos.

Ingredientes

Savia de Aloe Vera

Jugo de tomate o un tomate pequeño

Preparación

En un tazón para mezclar, agrega dos cucharadas de jugo de tomate.

Puedes hacer tu propio jugo de tomate colocando un tomate en una licuadora o un procesador de alimentos. Si no tienes ninguno de estos electrodomésticos, puedes cortar el tomate por la mitad y aplastarlo en el tazón con un tenedor para sacarle el jugo.

Agrega la cucharada de savia de aloe vera.

Mézclalos lo mejor que puedas.

Aplicación

Empieza por lavar tu rostro y cuello con agua tibia y un jabón libre de grasa para remover el maquillaje y abrir los poros. Aplica la máscara sobre la piel de tu cara, cuello y escote. Déjala reposar por 15 minutos y luego enjuágate con agua templada. Lávate con agua fría para cerrar tus poros y luego sécate suavemente con una toalla limpia. Puedes aplicarte esta mascarilla una o dos veces a la semana.

Mascarilla de Tomate y Miel

Esta receta de mascarilla es una de las más interesantes debido a su composición y eficacia. Además, es útil para cualquier tipo de piel, excepto para los que son alérgicos a estos alimentos.

Aparte de lo anterior, la miel y el tomate tienen propiedades antibacteriales. Estos alimentos aumentan entre sí sus propiedades al combinarlos, convirtiéndose de esa forma en tus mejores aliados a la hora de combatir el acné y sus consecuencias.

Ingredientes

1 tomate pequeño

1 cucharada de miel

Preparación

Usa alguno de los métodos que hemos mencionado anteriormente para obtener el jugo de tomate, pero en este caso puedes dejarle las semillas que actuarán como un exfoliante natural.

Mezcla una cucharada del jugo obtenido con la miel hasta que tengas una masa uniforme.

Aplicación

Aplica la mascarilla en tu rostro y cuello con movimientos circulares. Espera alrededor de 15 a 20 minutos mientras la mascarilla hace su efecto sobre tu piel. Para terminar, lávate la cara con espinillas utilizando agua fría y de ser necesario, una esponja suave. Si quieres incrementar el efecto exfoliante puedes agregar una cucharada de avena molida, usa esta mascarilla al menos 2 veces por semana.

Mascarilla de Tomate y Avena

Como mencionamos anteriormente, el combinar la avena con el tomate brinda beneficios exfoliantes para la piel propensa al acné, además de protegerla de los puntos negros y barros.

La avena remueve el exceso de aceite y evita las infecciones, los granos, la inflamación y mantiene la humedad de la piel. La avena también tiene propiedades naturales que ayudan a remover los excesos de suciedad y grasa de la piel.

Ingredientes

1 tomate de tamaño mediano

2 cucharadas de avena

Preparación

Usa tu licuadora o un procesador de comida para mezclar las hojuelas hasta que se vean reducidas a fino polvo.

Repite el procedimiento que hemos usado en otras recetas para obtener la pasta de tomate y agrega ambos ingredientes en la licuadora hasta que tenga una consistencia fina.

Aplicación

Aplica la mascarilla sólo en tu rostro recién lavado con movimientos de masaje y déjala actuar por alrededor de 30 minutos. Para un efecto purificador, puedes agregarle el ácido cítrico de un limón para purificar los poros, restaurar los niveles normales de grasa de tu cutis y al mismo tiempo, humectar tu piel. Esto, combinado con las propiedades del tomate, le da una limpieza profunda a tu piel creando un efecto rejuvenecedor.

Para mejores resultados, usa esta mascarilla al menos una vez por semana.

Mascarilla de Tomate y Pepino

El pepino es la mejor manera de refrescar e hidratar la delicada piel de tu rostro. Tanto el pepino como el tomate poseen astringentes naturales los que ayudan a disminuir el tamaño de los poros más grandes. El pepino está compuesto 95% por agua, lo que ayuda a hidratar el cutis grasoso y además, previenen la oleosidad a futuro.

Los beneficios no terminan allí: el pepino es rico en antioxidantes y humectantes, además de nutrir e hidratar la piel. Por si fuera poco, alivia y refresca la piel inflamada o quemada por el sol, sin contar que limpia a profundidad los poros.

Ingredientes

½ tomate maduro

¼ de pepino

Preparación

Lava y pela el pepino.

Júntalo con el tomate y mézclalos hasta obtener una fina pasta.

Déjalo reposar para que el pepino iguale la temperatura del ambiente antes de aplicarlo sobre tu rostro.

Aplicación

Procura usar una vieja camiseta para prevenir que la mascarilla ensucie tu ropa. Aplica la mezcla sobre tu rostro usando movimientos circulares suaves. Permítela reposar en tu cara durante 15 minutos. Finalmente, enjuaga con abundante agua fría y seca tu piel con gentileza.

El exceso de mezcla puede guardarse en el refrigerador hasta por tres días, pero debes desecharlo si empieza a oler mal.

Mascarilla de Tomate y Leche

El elevado contenido ácido de esta receta (el ácido láctico de la leche y el ácido cítrico en el tomate) le da a esta mascarilla un gentil efecto exfoliante. Si tienes una piel propensa al acné, la exfoliará con suavidad y gradualmente irá curando tu acné. Si tienes un cutis grasoso, su uso eliminará el exceso de sebo en los poros de la piel y ayudará a cerrar los poros.

Ingredientes

½ tomate, lo más maduro que consigas

150 ml. de leche completa fresca

Agua embotellada o filtrada

Preparación

Mezcla el tomate, usando un procesador de comida o con la licuadora. Cuélalo y descarta la pulpa. Agrega el jugo de tomate resultante en cantidades iguales a la leche. Almacénalo en un contenedor con tapa o en una botella en tu refrigerador.

Aplicación

La vida útil de esta mezcla es de seis horas, así que no dejes que pase más de ese tiempo para usarla. Utiliza motas de algodón para aplicar la mascarilla. Deja que actué sobre tu rostro durante 10 minutos y enjuágalo muy bien con el agua embotellada. Luego, seca tu piel con sumo cuidado. Puedes usar esta mascarilla una o dos veces a la semana.

Mascarilla de Tomate y Azúcar

Otra excelente combinación para el tomate es la azúcar. Este ingrediente es especialmente beneficioso para el cutis graso, opaco y con barros o puntos negros. Esto debido a que la azúcar es rica en Alfa Hidroxiácidos (AHA) que tienen un efecto renovador sobre la piel.

En combinación con el tomate, ayuda a exfoliar las capas más superficiales de la piel, revelando las capas internas mucho más suaves y sedosas. Si se usa de manera regular, podrás ver una reducción en la aparición de barros y puntos negros. También ayudará a que tengas una piel más brillante y una complexión más tersa.

Ingredientes

1 tomate picado

½ cucharada de azúcar de caña refinada

Preparación

Corta la parte superior del tomate, este hará las veces de tu toallita para limpiar

Recubre esta parte del tomate con el azúcar.

Aplicación

Usando movimientos circulares, exfolia con cuidado la piel de tu rostro, incluyendo mejillas, quijada, frente, nariz y cuello. Ahora deja la mascarilla reposar durante 10 o 15 minutos. Al finalizar, enjuaga tu rostro con agua tibia. Es recomendable que este tipo de mascarillas con efecto exfoliante no se usen más de una vez a la semana.

Mascarilla de Tomate y Bicarbonato

El bicarbonato de sodio se usa en casi todas las cocinas y es un ingrediente importante a la hora de hornear. Este también puede ser usado para los cuidados de la piel. Dicho compuesto tiene un efecto exfoliante muy leve que ayuda a remover los puntos negros, los barros y a reducir las marcas provocadas por el acné. Dejando así una piel más clara y suave.

Ingredientes

½ Tomate

1 cucharada de avena en hojuelas

1 cucharada de bicarbonato de sodio

Preparación

Pela el tomate y licúalo en un procesador de alimentos o manualmente.

Mezcla al menos dos cucharadas del jugo de tomate con la avena triturada y el bicarbonato hasta obtener una mezcla homogénea.

Aplicación

Aplica la mascarilla sobre tu rostro untándola de manera uniforme con la ayuda de tus dedos, usando movimientos circulares. Déjala actuar durante 15 minutos, pero remuévela de inmediato si sientes comezón. Luego puedes lavarte la cara con agua limpia. Al finalizar, verás los efectos en la forma de una piel más brillante y radiante. Puedes usar esta mascarilla una vez por semana.

Mascarilla de Tomate y Limón

No hay nada mejor para ocultar las manchas e imperfecciones y al mismo tiempo iluminar tu tono de piel, que usar una mascarilla de tomate y limón. Tanto el limón como el tomate poseen propiedades aclaradoras que pueden ayudar a tratar las pieles descoloradas, la hiperpigmentación y disminuir las marcas del acné.

El limón también es un astringente y tonificador natural. Ayuda a disminuir los poros, sin mencionar que tiene propiedades antibacteriales que destruyen los gérmenes que se encuentren en la piel.

Ingredientes

½ tomate maduro

½ cucharada de jugo de limón

Preparación

Licúa medio tomate hasta que hagas un puré sin grumos, puedes extraer la pulpa de tomate sin necesidad de licuarlo.

Combina el puré de tomate con media cucharada de jugo de limón, preferiblemente recién exprimido y fresco para mejores resultados.

Aplicación

Expón la piel de tu rostro a un poco de vapor de antemano para ayudarte a abrir los poros y permitir que la mascarilla actué más profundamente. Aplica la mezcla directamente sobre la piel usando una mota de algodón. Déjalo reposar de 10 a 15 minutos.

Cuando se termine el tiempo, enjuaga con abundante agua fría. Seca tú rostro con gentileza. Finalmente, aplica una gota de aceite de oliva para humectarte. Dada la naturaleza abrasiva del limón es mejor usar esta mascarilla una sola vez por semana.

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